los bacteriólogos, cultivos de las nuevas especies microbianas y preparaciones de los gérmenes patógenos; los astrónomos, dibujos y fotografías --singularmente espectrales-- de los astros, etc. De esta suerte, los sabios, además de conocerse personalmente, participan de las inquietudes espirituales de sus colegas y ayúdanse recíprocamente en la resolución de los problemas de actualidad. En cuanto al público lego, así como á los alumnos, reciben el inestimable beneficio de una ciencia fresca, viva, variada y doblemente sugestiva, por llevar consigo el incentivo de la novedad y ser declarada por la palabra autorizada, cálida y entusiasta de su creador. Añadamos todavía que, terminadas las demostraciones científicas, hízose un poco de música, acabando la sesión á beneficio de la gente moza, que se entregó á las delicias del baile. Aunque el tema es harto conocido y sobre él se han escrito muchos libros, quisiera decir algo acerca de las Instituciones universitarias inglesas y de sus frutos docentes. Á la verdad, un mes de estudios apresurados y superficiales, durante cuyo tiempo vime obligado, por imperio de las circunstancias, á poner más atención en la exposición de trabajos propios que en la apreciación de la obra ajena, no me permiten formular un juicio firme y documentado. Me limitaré á mera impresión personal, basada parte en lo que ví y parte en las manifestaciones de profesores conocedores del problema de la enseñanza superior. Mi opinión podría sintetizarse en esta frase: en Inglaterra las Instituciones docentes hállanse admirablemente organizadas para fabricar -hombres-, pero no para forjar -sabios-. Y, sin embargo el sabio abunda y alcanza, á menudo, las más altas cimas de la originalidad genial. Pero en dicha nación, los científicos y pensadores más eminentes deben poco á la Universidad: son temperamentos privilegiados que se abren camino, á pesar de la deficiente é incompleta organización de los Centros docentes. Porque el investigador no representa aquí, como en Alemania, el producto directo de la Escuela, sino el fruto indirecto del cultivo de la personalidad y del robustecimiento de todas las energías del espíritu. Con algunas restricciones, cabría afirmar que en el país teutón la organización docente suple al hombre, mientras que en Inglaterra el hombre suple á la organización. Falta saber si, tratándose de una raza tan admirablemente dotada como la inglesa, no rendiría aún mejores frutos el método alemán de instruir mucho educando poco, que el método anglo-sajón de educar mucho y de instruir sobriamente. Acaso está el ideal, como muchos piensan, en un perfecto equilibrio entre ambos tipos culturales. Que las Universidades y Colegios mayores ingleses, con su carácter de Instituciones privadas, su plena libertad de programas, su potestad de escoger maestros hasta entre los desprovistos de título profesional, y su estrecha sujeción á las demandas esencialmente utilitarias de la clientela, etc., dejan algo que desear en punto á la función de formar investigadores, confiésanlo paladinamente los mismos maestros ingleses, muchos de los cuales debieron refinar su adaptación técnica y su instrucción teórica en las más renombradas Escuelas oficiales alemanas. Algunos de ellos hiciéronme notar chocantes deficiencias. En efecto, al ojear los programas de estudios de algunas Facultades médicas, noté con sorpresa que en la mayoría de ellas toda la labor docente se inspira en el -practicismo- y el -profesionalismo-, hasta el punto de que importantes disciplinas teóricas incluídas en el plan de estudios de las Universidades francesas, alemanas, italianas y hasta españolas, faltan por completo ó se les consagra insignificante atención. Á esta causa hay que atribuir la escasez relativa de histólogos, anatomo-patólogos, embriólogos y bacteriólogos de Inglaterra por comparación con Alemania ó Francia. Semejante estado de cosas tiende, sin embargo, á desaparecer. Nos consta que, durante los últimos años, se han colmado muchas lagunas en los cuadros de enseñanza, muy particularmente en la organización de las Universidades de tipo moderno, creadas en Londres, Liverpool, Manchester, etcétera, costeadas casi enteramente por el Estado é inspeccionadas directamente por él. En estas novísimas escuelas, sin descuidar la adaptación al mejor rendimiento profesional, se ha concedido ya á la ciencia pura ó teórica --que en el fondo es la más exquisitamente práctica de todas, ya que encierra los gérmenes de toda futura aplicación á los fines de la vida-- el debido desarrollo, á imitación de los programas de los Centros docentes similares de Alemania. * * * * * Terminada la misión que me condujo á las islas británicas y satisfecha mi curiosidad científica y artística, dispuse el viaje de regreso, no sin reiterar antes á mis generosos huéspedes el Dr. Sherrington, al Dr. Foster y á otros profesores que me colmaron de atenciones, la ofrenda de mi cordial gratitud. ¡Qué desencanto al llegar á nuestro Madrid, donde, por incomprensible contraste, se ofrecen la máxima cultura española con los peores edificios docentes! Habituada la retina á la imagen de tantos esplendores y grandezas, infundíame tristeza pensar en nuestra ruin y antiartística Universidad, en el vetusto y antihigiénico Colegio de San Carlos, en las lobregueces peligrosas del Hospital Clínico, en el liliputiense Jardín Botánico del Paseo de Trajineros y en el Museo de Historia Natural, siempre errante y fugitivo ante el desahucio de la Administración. Causóme también desilusión el ver á nuestros estudiantes aislados, sin espíritu corporativo, desperdigados en ruines, insalubles y sórdidas casas de huéspedes, y entregados á una libertad muy parecida al abandono; y á los profesores mismos, encastillados en sus Cátedras como lechuzas en campanario, desconociéndose entre sí y ajenos por completo á los nobles anhelos de una colaboración orgánica, como si no formaran parte de un mismo cuerpo ni conspiraran al mismo fin... * * * * * Al pisar el umbral de mi casa, latíame tumultuosamente el corazón. Por incidentes imprevistos, no pude avisar mi llegada. ¿Cómo encontraría á mi hija? El optimismo de las cartas maternas, ¿no sería quizás piadoso ardid encaminado á prestarme ánimo durante mi arriesgada misión?... Por fortuna, los vaticinios de Hernando se habían confirmado. Aunque muy débil y quebrantada, la enferma entraba ya en franca convalecencia. Cuando al siguiente día, rodeado de la alegría y bullicio de los niños, desembalé los regalos comprados en Londres, advertí con sorpresa que se me habían adelantado en el obsequio: La señora de D. Facundo Riaño, la hija del sabio Dr. P. Gayangos, con una delicadeza de sentimientos que nunca olvidaré, había, durante la ausencia del padre, consolado á los pequeños obsequiándoles con preciosos juguetes. También prodigó á mi esposa --fatigada y doliente por un mes de insomnios-- atenciones y solicitudes inestimables. ¡Bien haya aquella santa mujer, hija y esposa de sabios, cuyas virtudes le granjearon la estima y veneración de cuantos tuvieron la dicha de tratarla!... [Ilustración: Mi familia en 1894, dos años después de mi traslado á Madrid.] [Ilustración] CAPÍTULO XIII Mis trabajos durante los años 1894, 1895 y 1896. -- Disposiciones nuevas observadas en la estructura del -bulbo raquídeo-, -protuberancia-, -tálamo óptico-, -cuerpo estriado-, -glándula pineal-, -cuerpo pituitario-, -retina-, -ganglios-, etcétera. -- Algunas observaciones sobre la textura del -protoplasma- y -núcleo-. -- Para eliminar posibles objeciones, consigo comprobar, con el método de Ehrlich, al azul de metileno, los hechos más importantes recogidos con ayuda del cromato de plata. Temo fatigar y aun mortificar al lector con la relación de mis investigaciones durante el trienio de 1894, 1895 y 1896. Y, sin embargo, algo he de decir de ellas, aunque sea muy lacónicamente, á menos de ser infiel al plan expositivo que vengo siguiendo. Hasta aquí fué tarea fácil, mediante descripciones simplificadas y figuras esquemáticas, dar al lector idea de mis hallazgos anatómicos más culminantes. Á ello se prestaba la regularidad arquitectónica y relativa sencillez de los órganos estudiados. Mas ahora trátase de pesquisas efectuadas en centros nerviosos de textura singularmente intrincada, tales como: el -bulbo raquídeo-, la -protuberancia-, el -tálamo óptico-, los -tubérculos cuadrigéminos-, etc., órganos mirados con razón por el estudiante y aun por el maestro como los páramos de la Neurología. En semejante materia se impone, para no perderse en un dédalo de senderos entrecruzados, el consultar muy de antemano, y con grandísima atención, esas cartas topográficas basadas en la comparación de series regulares de cortes transversales, trazadas por la paciencia de Meynert, Schwalbe, Obersteiner, Flechsig, Cramer, Edinger, van Gehuchten y otros muchos. Mas, por razones fácilmente presumibles, yo no puedo ahora suplir estos guías autorizados sin desnaturalizar completamente la índole de este librito. No abusaré, pues, de la paciencia del lector, ajeno ó poco aficionado á los estudios neurológicos, y me limitaré á dar una lista bibliográfica, con la escueta enumeración de los hallazgos más interesantes. Algunas figuras suplirán en lo posible el laconismo del texto. La principal exploración verificada durante el mencionado trienio tuvo por objeto el conocimiento del -bulbo raquídeo-, el páramo tedioso á que antes aludía. Sin embargo, no hay paramera, por adusta que sea, que no ofrezca al botánico alguna flor modesta, pero de exquisita fragancia. Con la esperanza de hallarla me aventuré en este difícil dominio, no sin escudriñarlo antes, macroscópicamente, en series regulares de secciones microtómicas, efectuadas en el hombre, perro, gato, conejo, ratón. Y, como de ordinario, demandé también al método de Golgi, aplicado en los embriones y animales jóvenes, sus valiosísimas y terminantes revelaciones. Como resultado general, las citadas pesquisas aportaron la prueba de que, en el -bulbo-, -protuberancia-, -tálamo-, etcétera, imperan también, tanto la ley anatómica del -contacto- entre somas y arborizaciones nerviosas, como la ley fisiológica de la -polarización dinámica-. Á semejanza de la médula espinal, las raíces sensitivas ó aferentes de los nervios craneales -trigémino-, -vestibular-, -acústico-, etc., ofrecen la clásica bifurcación en rama ascendente y descendente (salvo las raíces sensitivas del -glosofaríngeo- y -pneumogástrico-, que sólo poseen rama descendente); y asimismo contraen, á favor de ramas colaterales y terminales, íntima conexión con el soma y dendritas de las neuronas motrices (focos del -facial-, -motor del trigémino-, de los -motores oculares-, etc.), constituyendo el cauce automático de los movimientos reflejos. De igual manera, descúbrense en el bulbo y protuberancia numerosas -células de asociación- (-fascículo longitudinal posterior-, -fibras de la substancia reticular-, etc.). El conocido adagio filosófico «todo es uno y lo mismo» aplícase singularmente al plan estructural de los centros nerviosos. Inspirada en móviles exquisitamente económicos, la naturaleza gusta de repetirse. Gracias á estas providenciales rutinas de la vida, es posible la ciencia. Reconfórtase el espíritu lógico, ansioso de sencillez y de unidad, al reconocer que el principio organizador adopta los mismos medios para iguales fines. «Unidad de plan con infinita variedad de formas» parece ser la divisa de la vida. Al modo del arquitecto, ajústase en las líneas generales á un cierto estilo, pero reservándose el derecho de variar hasta la prolijidad los motivos ornamentales. Á causa de esta inagotable variedad de recursos, evítase la monotonía y el cansancio en la obra del investigador. Porque precisamente, esas inesperadas é ingeniosas adaptaciones con que la naturaleza modifica, en cada caso particular, sus normas esenciales, es lo que alimenta la curiosidad y mantiene vivo el fuego sagrado del hombre de Laboratorio. Por desgracia, yo llegaba al filón un poco tarde para alcanzar grandes sorpresas y descubrimientos de primera fuerza. Edinger, van Gehuchten, y particularmente Kölliker y Held, se me habían adelantado en la aplicación afortunada del método de Golgi al análisis estructural de los focos bulbares y protuberanciales. Debía, por tanto, espigar en campo segado. Algo, empero, pude recolectar: fué tarea paciente y modesta de perfeccionamientos, de ampliaciones, de cominerías descriptivas, harto más trabajosa que brillante. Relatemos brevemente algunas de mis principales aportaciones. [Ilustración: Fig. 47.--Trozo de un corte de protuberancia de ratón, donde aparece el origen de los pedúnculos cerebelosos medios.-- A, vía motriz; C, células protuberanciales; E, porción epitelial de la hipófisis.] Comenzaré por recordar la publicación de una extensa monografía[132] inserta en los -Anales de la Sociedad Española de Historia Natural-. En ella se tocan diversos temas neurológicos: -estructura del puente de Varolio-, de la -hipófisis-, del -cuerpo estriado-, de los -focos acústicos-, etc. [132] -Cajal-: Algunas contribuciones al conocimiento de los ganglios del encéfalo. -Anales de la Sociedad Española de Historia Natural-, tomo XXIII, 1894. Con 12 grabados. [Ilustración: Fig. 48.--Corte longitudinal de la vía piramidal (gato) al cruzar la protuberancia, donde aparecen las ramas colaterales que dicha vía envía á las neuronas protuberanciales, con las cuales entran en íntimo contacto.] He aquí una lista de los datos más salientes: -Con relación al puente de Varolio-[133].---a-) La demostración de que las células de la -protuberancia- envían su axon á los pedúnculos cerebelosos medios (fig. 47, -b-, -c-). (Confirmado por Pusateri y van Gehuchten). [133] Una traducción, con algunas adiciones, de la parte de este folleto correspondiente al -cuerpo estriado-, publicóse en la -Bibliographie anatomique-, núm. 6, 1894, con el título de -Le Pont de Varole-. -b-) El hallazgo de las -colaterales pontales- de la vía piramidal, importante vía de unión de la corteza cerebral con el cerebelo (vía -cortico-ponto-cerebelosa-) (fig. 48, -a-, -e-). (Confirmado por Pusateri y otros sabios). [Ilustración: Fig. 49.--Corte longitudinal del cuerpo estriado del ratón.-- A, células nerviosas de axon largo descendente; B, células de axon corto; D, colaterales para el cuerpo estriado, nacidas en curso de fibras motrices bajadas de la corteza cerebral. Representación semiesquemática.] -Con relación á la hipófisis.--- -a-) Demostración en el espesor de la -hipófisis- de un plexo nervioso tupido y delicadísimo, continuado con tubos llegados con el pedículo de este órgano (fig. 47, P). -b-) Hallazgo de terminaciones nerviosas intercelulares en el revestimiento epitelial de la cavidad del órgano. (Confirmado y ampliado por diversos autores, singularmente por Tello) (fig. 47, -f-, E). -Con relación al origen del nervio acústico en las aves.--- Encuentro de numerosos detalles de estructura de los focos acústicos de las aves, observación de la bifurcación final del nervio coclear y de ciertas notables arborizaciones ofrecidas por éste en el tubérculo acústico y ganglios vecinos. -Con relación al cuerpo estriado.--- -a-) Descubrimiento en este ganglio de células de axon largo descendente y penetrante en el pedúnculo cerebral (fig. 49, A). -b-) Hallazgo de arborizaciones libres emanadas de tubos ascendentes (fig. 49, C). -c-) Descripción detallada de los dos tipos celulares que forman los focos grises de dicho cuerpo, es decir, neuronas de axon largo y neuronas de axon corto (fig. 49, B). Este trabajo vino á comprobar en los mamíferos algunas ideas de Edinger sobre la constitución del -Stamganglion- de los vertebrados inferiores y acerca del modo de origen de la vía -cerebral fundamental ó descendente-. [Ilustración: Fig. 50.--Células de los focos interno (A) y externo (B) del ganglio de la habénula (tálamo óptico); D, fascículo de Meynert.] Versó otra de nuestras investigaciones de 1894 sobre una región especial del -tálamo óptico-, designado -ganglio de la habénula-[134], centro del que, por lo que toca á los mamíferos, apenas si se tenían más que datos groseros de anatomía macroscópica. Yo lo exploré en el ratón, conejo, gato, etc., con ayuda de los métodos de Weigert, Nissl y Golgi. Además de confirmar en los mamíferos algunos datos importantes obtenidos por van Gehuchten en el -ganglio de la habénula- de los peces, contiene dicho trabajo: [134] -Cajal-: Estructura del ganglio de la habénula de los mamíferos. -Anales de la Sociedad Española de Historia Natural-, tomo XXIII, 1894. Con 4 grabados. [Ilustración: Fig. 51.--Arborizaciones libres (-c-) repartidas por el foco interno (A) del ganglio de la habénula y llegadas de la vía olfativa designada -estría medular- (-b-).] -a-) La prueba histológica de la existencia en dicho ganglio de dos focos nerviosos bien deslindados: el -interno- y el -externo- (figura 50, A, B). -b-) El descubrimiento de la especial morfología de las neuronas integrantes de los focos habenulares (A) y de la incorporación de sus finísimos axones á la vía nerviosa designada -fascículo de Meynert-. -c-) Encuentro en el -foco interno- de ciertos nidos ó arborizaciones pericelulares sumamente tupidas, producidas por el ramaje final de los axones llegados de la -Stria medullaris-, vía importante perteneciente al sistema olfativo (fig. 51, -c-). [Ilustración: Fig. 52.--Arborizaciones terminales (A) de las fibras ópticas (fibras llegadas de la retina) en la corteza del tubérculo cuadrigémino anterior.-- B, plano de las fibras ópticas; C, D, arborizaciones visuales profundas.] Más copioso todavía en pormenores descriptivos y hallazgos anatómicos, fué el estudio consagrado al -bulbo raquídeo, cerebelo y origen de los nervios encefálicos-[135], publicado en 1895, y que forma casi un libro. [135] -Cajal-: Apuntes para el estudio del bulbo raquídeo, cerebelo y origen de los nervios encefálicos. -Anales de la Sociedad Española de Historia Natural.- Febrero de 1895. Con 31 grabados. De este folleto apareció una versión alemana del Dr. Bresler, con un prólogo del ilustre profesor M. Mendel, de Berlín (-Beitrag zum Studium der Medulla oblongata-, etc. Leipzig, Ambrosius Barth, 1896). La referida traducción encierra algunas descripciones nuevas tocantes al -núcleo de Deiters- (nidos pericelulares), foco -ventral del acústico-, terminaciones del -coclear-, etc. He aquí los resultados más valiosos: -a-) Demostración de la existencia de la rama ascendente de bifurcación de la -raíz sensitiva del trigémino- con sus colaterales y terminales (fig. 53, A). -b-) Determinación de la morfología de las células del foco terminal sensitivo de este nervio, y de la posición de la -vía central- engendrada por ellas. [Ilustración: Fig. 53.--Corte longitudinal y lateral de la protuberancia y bulbo raquídeo del ratón.-- A, raíz sensitiva del trigémino; -a-, conjunto de sus ramas ascendentes; -b-, ramas descendentes; O, oliva cerebelosa; C, pedúnculo cerebeloso superior; -c-, colaterales descendentes nacidas de este pedúnculo; B, nervio vestibular con su bifurcación.] -c-) Detalles nuevos relativos á la estructura del -foco motor masticador-. (Colaterales motrices del foco descendente motor, etc.). -d-) Descubrimiento de un -haz nervioso descendente-, nacido, mediante colaterales, del pedúnculo cerebeloso superior (fig. 53, D). -e-) Demostración de que el -pedúnculo cerebeloso superior- nace de las células de la oliva cerebelosa (fig. 53, O, C). -f-) Descubrimiento de las arborizaciones terminales del -nervio óptico- en el tubérculo cuadrigémino anterior, así como de las colaterales descendentes de las fibras ópticas (fig. 52, A, D). -g-) Descripción de las terminaciones del -fascículo de Meynert- en el -ganglio interpeduncular- y de las singulares células que en éste residen. -h-) Prueba objetiva de que las fibras nacidas en la -oliva bulbar- marchan al cerebelo, y revelación de que las arborizaciones terminales de dicha oliva emanan de colaterales del -resto- del cordón antero-lateral. -i-) Encuentro, en el dominio de las terminaciones del vago y glosofaríngeo, de un -ganglio medio impar- llamado -comisural-, á cuyo nivel se entrecruzan y en parte se terminan las fibras del -cordón solitario- (fig. 54, A). -j-) Descripción detallada de las colaterales sensitivas destinadas á los focos de los nervios -hipogloso-, -motor ocular externo-, -masticador-, -facial-, etc. (fig. 54, -f-, -g-). -k-) Señalamiento de la existencia, en el -fascículo longitudinal posterior-, de numerosas fibras ascendentes procedentes de los focos sensitivos del bulbo y singularmente del -núcleo terminal del vestibular-. -l-) Descubrimiento de que las ramas ascendentes del -nervio vestibular- penetran en el cerebelo, constituyendo, verosímilmente, la vía por la cual las impresiones de los conductos semicirculares se propagan á dicho centro (fig. 53, -g-). -m-) Estudio detallado de las células de los focos del vestibular y de las vías centrales en ellas nacidas. -n-) Encuentro de dos focos acústicos nuevos en la región del puente (-focos preolivares interno y externo-), y detalles de la morfología de las células de los ganglios terminales del coclear y de los asociados al cuerpo trapezoide, etc. -ñ-) Descubrimiento, en el -tálamo- de los roedores y carniceros, del origen de los haces nerviosos designados por los autores -fascículo de la calota- y -cordón de Vicq d’Azyr-, los cuales no son sino ramas de bifurcación de un cordón compacto brotado de las células nerviosas del -cuerpo mamilar interno-. (Confirmado inmediatamente por Kölliker). Era entonces creencia general la total independencia de ambas vías (véase la fig. 53, B, C, V). Con el designio de completar el precedente trabajo sobre el bulbo, dimos también á la estampa, años después (en 1897), otra comunicación, donde se registran las siguientes adquisiciones complementarias: [Ilustración: Fig. 54.--Corte transversal de la porción posterior subventricular del bulbo raquídeo del ratón.-- A, foco comisural, á cuyo nivel se cruzan las fibras de ambos fascículos solitarios; B, núcleo del hipogloso con las colaterales sensitivas ramificadas en él; D, fascículo solitario, es decir, la porción descendente de las raíces sensitivas del vago y glosofaríngeo.] -a-) La revelación, con el método de Golgi, de la morfología y colaterales nerviosas de las células del foco medular del espinal, así como del enlace de estos elementos con las colaterales sensitivas. -b-) La diferenciación de un foco especial del cordón lateral del bulbo, foco relacionado con colaterales de la vía cerebelosa ascendente. -c-) Descripción detallada de la morfología de las células de los focos de Goll y de Burdach. [Ilustración: Fig. 55.--Sección sagital y lateral del tubérculo mamilar y porción basal del tálamo.-- A, neuronas diminutas del cuerpo mamilar; B, haz genitor, por bifurcación, de los cordones de la calota (-c-) y de Vicq d’Azyr (V); D, corteza blanca del tubérculo mamilar del que brotan colaterales (-a-).] -d-) Estudio del remate superior en el bulbo del fascículo reflejo-motor de las raíces posteriores. -e-) Detalles de las terminaciones sensitivas en los focos de Goll y de Burdach, y demostración de que una parte del cordón de Burdach se hace profundo en el bulbo, situándose longitudinalmente por delante de la substancia de Rolando. -f-) Se describe un haz del vago-gloso-faríngeo que se asocia á las fibras bulbares longitudinales del 5.º par. -g-) Se demuestra la existencia de una porción cruzada del nervio vestibular. -h-) Se detalla la estructura del foco de Roller, etc., etc. [Ilustración: Fig. 56.--Algunos elementos de la retina de las aves con la marcha probable de las corrientes.-- -a-, fibra centrífuga llegada de los centros nerviosos; -b-, célula amacrina ó espongioblasto de asociación; -c-, axon horizontal de estos elementos, relacionado mediante extensa arborización con el tallo de las células amacrinas comunes.] De otras comunicaciones aparecidas en 1895 sólo mencionaré el argumento: una versó sobre la -estructura de los ganglios centrales del cerebelo-[136] (-oliva cerebelosa-, -ganglio del techo-, etc.); otra, de carácter iconográfico, pero con bastantes pormenores descriptivos nuevos, recayó sobre la -médula espinal-[137]. Lo más interesante de este último trabajo fué la ejecución de grandes láminas en colores, copia de mis mejores preparaciones. [136] -Cajal-: Ganglions cérébélleux. -Bibliographie anatomique-, número 1.º. Enero de 1895. [137] -Cajal-: L’Anatomie fine de la moelle epinière. -Atlas der pathologische Histologie des Nervensystems- (con 8 grandes láminas cromolitográficas). Berlín, 1895. Durante el año 1896 mi actividad alcanzó su máximo, corriendo febril por varios y divergentes cauces y desparramándose alguna vez sobre temas anteriormente tratados. En uno de estos -ritornellos- ataqué con nuevos bríos la retina, el más antiguo y pertinaz de mis amores de Laboratorio. Fué la nueva contribución[138] de índole polémica, enderezándose particularmente á refutar las teorías de ciertos autores (Kallius, Renaut y Dogiel) que pretendían resucitar, bajo formas especiales, la vieja y siempre retoñante teoría de las redes interneuronales. Fiel á mi costumbre de no escribir artículos de pura controversia, acudí al palenque, armado, más que con los arreos de la dialéctica, con observaciones nuevas dotadas de alguna fuerza persuasiva. Así, después de probar que los rarísimos casos de fusión anastomótica entre dendritas, ó entre ramas nerviosas y dendritas, alegados por dichos sabios son meras apariencias ópticas ó productos artificiales de los reactivos, señalé nuevas y clarísimas disposiciones de contacto frecuentes en la retina de las aves. [138] -Cajal-: Nouvelles contributions à l’étude histologique de la rétine et à la question des anastomoses des prolongements protoplasmiques. -Journal de l’Anatomie et de la Physiol.-, 12 Nov. 1896. Avec 4 planches litographiques. He aquí algunas particularmente significativas: -a-) Descubrimiento en las aves de un tipo singular de espongioblasto (-capa de los granos internos-), el cual, además de exhibir algunas dendritas cortas (véase la fig. 56, -b-), poseen cierto axon robusto, dirigido horizontalmente por la frontera de la -capa plexiforme interna- para descomponerse en extensa y complicada arborización horizontal en contacto quizá con el tallo descendente de las células -amacrinas-. Este singular elemento fué bautizado -espongioblasto de asociación-. -b-) Adición de nuevos detalles á nuestras ya antiguas observaciones sobre las -fibras centrífugas- retinianas, con la prueba de que lo principal de las proyecciones finales varicosas de tales conductores construye nido apretado dispuesto en torno del soma y groseras dendritas de los -espongioblastos de asociación- (véase la figura 56, -a-). -c-) Exposición de nuevos hechos relativos á la evolución ontogénica de los bastones, conos y demás elementos de la retina. [Ilustración: Fig. 57.--Célula nerviosa de la médula espinal del conejo.-- -a-, axon; -b-, husos cromáticos de Nissl, donde aparece cierta trama esponjosa; -d-, núcleo.] -d-) Descripción de un tipo original de la célula nerviosa, hallado en la -capa de los granos- internos de las aves, modalidad análoga á cierta variedad asteriforme referida ya con ocasión de la retina de los peces (fig. 56, -f-). La estructura del protoplasma nervioso y la organización del núcleo neuronal fué también objeto de algunas exploraciones durante 1896. Estas cuestiones palpitaban entonces en todos los laboratorios. Averiguada exactamente la morfología general de la neurona, urgía escudriñar su textura, precisar la urdimbre de que brota y por donde circula el impulso nervioso. Nissl, Dogiel, Levi, Lenhossék, Marinesco, Held, Lugaro, Holmgren, van Gehuchten, etc., etc., habían realizado interesantes hallazgos, empleando la técnica de las anilinas básicas, previa fijación en alcohol (proceder de Nissl), ó la combinación de las anilinas ácidas con las básicas, ó, en fin, variantes del antiguo método de Altmann, etc. Poco pude recoger en este dominio, metódicamente explotado por mis antecesores. En la investigación aludida[139] se consignan, empero, algunas pequeñas contribuciones al conocimiento de la estructura neuronal: [139] -Cajal-: Estructura del protoplasma nervioso. -Revista trimestral micrográfica-, 1.º Marzo 1896. Con 6 figuras. -a-) Demostración de la organización esponjosa de los -grumos cromáticos- de Nissl, y de la continuación de esta esponja con el retículo ó armazón revelado en el resto del protoplasma por las anilinas básicas (fig. 57). -b-) Demostración apremiante de la membrana de las células nerviosas de los vertebrados, órgano que había sido sistemáticamente negado por los autores (fig. 58, -a-). -c-) Análisis minucioso de la disposición de la substancia basiófila en diversos tipos de núcleos, tanto nerviosos como neuróglicos. -d-) Exploración comparativa de la cromatina protoplásmica (-grumos- de Nissl) en las neuronas de vertebrados é invertebrados. Mis funciones de profesor de Anatomía patológica, encargado de los análisis oficiales de las Clínicas y del material de las autopsias, condujéronme á menudo á la exploración y determinación específica de los tumores ó neoplasias. Los métodos de coloración entonces usados, valiosos por muchos conceptos, no me parecían suficientemente gráficos para la enseñanza. Entreguéme, pues, á reiterados ensayos de tintorería histológica, fruto de los cuales fueron varias fórmulas de teñido tricrómico (amarillo, azul y rojo) susceptibles de presentar con matiz diferente los diversos factores histológicos integrantes de los tumores[140]. Una de las fórmulas que tuvo más aceptación entre los sabios fué la llamada -proceder tricrómico á base de fuchina básica-, -ácido pícrico- y -carmín de índigo-. Con ella colóranse, en rojo, los -núcleos-; en azul puro ó ligeramente verdoso, los -haces colágenos-, y, de verde claro, ó matices amarillentos ó anaranjados, según los casos, las formaciones -epiteliales-, etc. [140] -Cajal-: Métodos de coloración de las neoplasias. -Revista de Ciencias Médicas de Barcelona-, 10 de Marzo de 1896. [Ilustración: Fig. 58.--Células del ganglio ventral del acústico (bulbo raquídeo).-- -a-, membrana celular.] En posesión de procederes tintóreos singularmente expresivos, me engolfé en el estudio de algunos tumores, particularmente en el análisis del -carcinoma-, -sarcoma-, -epitelioma-, etc. Dos trabajos acerca de este argumento aparecieron en 1896: uno especialmente consagrado al estudio estructural de los -tumores epiteliales-[141], y otro, destinado á mostrar las -defensas locales- desarrolladas por el organismo contra la invasión del carcinoma y epitelioma. [141] -Cajal-: Estudios histológicos sobre los tumores epiteliales. -Revista trimestral micrográfica-, núm. 2, Junio de 1896. Con tres figuras. El primero encierra las siguientes contribuciones: -a-) Se exponen detalles nuevos de estructura del estroma del carcinoma y epitelioma (existencia de fibras de -elacina-, células conectivas gigantes, corpúsculos -cianófilos-, etc.). -b-) Se describe la repartición en los tumores de las -células cebadas- de Ehrlich, se descubren sus atmósferas secretorias y se puntualizan sus fases de secreción y excreción. Señálanse además mitosis. -c-) Se consigna que las células cianófilas (células -plasmáticas- de Unna) no son leucocitos emigrados sino corpúsculos jóvenes del tejido conectivo, de cuya proliferación resultaría el estroma de las neoplasias (fig. 59, -a-, -b-, -c-). (Las células -cianófilas-, que tanta importancia han adquirido después, siendo objeto de numerosísimas observaciones anatomo-patológicas, fueron descubiertas por mí en 1890, con ocasión del estudio de la estructura del -sifiloma- y otras neoplasias[142], y por Unna en 1891, que las señaló también, sin conocimiento de mis investigaciones). [142] -Cajal-: Manual de Anatomía patológica general, 1.ª edición. Barcelona, 1890. -d-) Se prueba, contra las afirmaciones de muchos autores para quienes tales células derivan de la sangre ó vendrían á ser privativas de las producciones patológicas, que en realidad representan elementos normales y autóctonos del tejido conectivo del hombre y mamíferos superiores. -e-) En fin, se consignan nuevas observaciones sobre los -cuerpos fuchinófilos- de Russell (inclusiones basiófilas enormes en ciertas células conectivas de los tumores, singularmente del papiloma), refutándose la opinión de este autor y de otros, que las diputaban por parásitos, cuando no son otra cosa que granos de las -células cebadas- de Ehrlich, patológicamente hipertrofiados y alterados en sus apetencias territoriales. En el segundo trabajo se hace un análisis minucioso de la obra destructora de los leucocitos contra las células epiteliales del -carcinoma- y -epitelioma-[143], así como del mecanismo formativo de los globos epidérmicos, los cuales derivan de la acción de los leucocitos, y constituyen un proceso necrobiótico insuficiente, en todo caso, como recurso defensivo eficaz. La llegada al tejido epitelial de los leucocitos sería motivada por la diseminación en el plasma ambiente de materias quimiotácticas elaboradas por el epitelio. [143] -Cajal-: Las defensas orgánicas en el epitelioma y carcinoma. -Boletín Oficial del Colegio de Médicos de Madrid-, núm. 1, 1896. [Ilustración: Fig. 59.--Células cianófilas de los tumores con sus fases de multiplicación.] En este mismo año publiqué una pequeña nota, donde se demuestra por primera vez la capacidad fagocitósica de las -plaquetas- de los vertebrados inferiores[144]. En determinadas condiciones, estos corpúsculos sanguíneos son susceptibles de englobar partículas de carmín, microbios, etc. [144] -Cajal-: La fagocitosis de las plaquetas. -Revista trimestral micrográfica-, núm. 4, Marzo de 1896. Con 2 figuras. Y, en fin, para terminar esta fastidiosa relación de trabajos, haré mención todavía de otra comunicación[145], donde se inquieren las conexiones establecidas entre los elementos nerviosos y neuróglicos (pléyades ó coronas de células de la -glia-, dispuestos alrededor del soma neuronal) y se aportan algunas observaciones originales. [145] -Cajal-: Sobre las relaciones de las células nerviosas con las neuróglicas. -Revista trimestral micrográfica-, núm. 1, Marzo de 1896. Con 3 figuras. * * * * * Mi furia inquisitiva durante el susodicho año de 1896 no se sació todavía con el estudio de los temas referidos. En los últimos meses de aquél, volví á menudo con nuevos entusiasmos sobre asuntos anteriormente tratados; pero esta vez me serví de preferencia, como recurso revelador, del valioso -método de Ehrlich-, al cual tantos y tan bellos descubrimientos debieron Retzius, Dogiel y sus discípulos. Según es notorio, posee este proceder la inestimable ventaja de teñir en vivo, ó apenas ocurrida la muerte, las fibras y células nerviosas, que aparecen rigurosamente seleccionadas de un color azul enérgico. Por desgracia, la reacción vital de Ehrlich es tan efímera y delicada, que casi todos los agentes fijadores, y desde luego el alcohol, la decoloran. Así que sólo se aplica con ventaja á tejidos frescos, disociados en fragmentos ó extendidos en capas delgadas. Por de contado, el método de los cortes resulta casi inaplicable. Á causa de tales limitaciones, hacia la época á que aludo, la citada reacción sólo se había aplicado con ventaja al análisis histológico de la retina, de las terminaciones nerviosas periféricas, de los pequeños ganglios de vertebrados é invertebrados, etc. Ciertamente, el empleo del nuevo fijador al -molibdato amónico-, introducido en la técnica por A. Bethe, hacía posible, aunque con hartos inconvenientes, las manipulaciones microtómicas; pero exceptuados algunos ensayos interesantes de Dogiel recaídos en el cerebelo de las aves, nadie había logrado ni por el proceder de los cortes ni por el del examen de trozos disociados, preparaciones demostrativas de los órganos centrales (cerebelo, cerebro, médula espinal, etc.), de los mamíferos. Yo me propuse á todo trance escudriñar, mediante el azul de metileno, la estructura de la médula espinal, cerebelo, cerebro, asta de Ammon, etc., no sólo de los pequeños vertebrados, sino de los mamíferos. Y, en efecto, á vueltas de algunas tentativas, que me llevaron á modificar el proceder de fijación de Bethe[146], conseguí corrientemente cortes bastante demostrativos de la organización de dichos centros. [146] La modificación consistía en indurar las piezas fijadas en molibdato, no en alcohol frío según recomendara Bethe, sino en formol adicionado de cloruro platínico. Las secciones hacíanse, ora en el microtomo de congelación, ora con el microtomo ordinario, previo endurecimiento rápido en alcohol saturado de la combinación azul-molíbdica. No fué solamente el estímulo de la curiosidad científica lo que me movió á estudiar á fondo la técnica de Ehrlich. Entró por mucho en mi resolución el anhelo, diré más, la apremiante necesidad, de contrastar, mediante las indiscutibles revelaciones de un método que impregna las células y fibras casi en vivo, las imágenes clarísimas y terminantes, pero algo caprichosas, del proceder de Golgi. Ciertamente, el valor analítico del cromato de plata, en orden á la demostración de la morfología neuronal y al comportamiento de las fibras nerviosas, hallábase sólidamente garantido por el hecho de que allí donde métodos de muy diversa índole, por ejemplo, el de Ehrlich, el de Cox, el de la disociación, el de Golgi, el del cloruro de oro, etc., son fácilmente aplicables (retina, terminaciones nerviosas periféricas, etc.), la coincidencia de los resultados es casi perfecta. Con todo eso, no faltaban escépticos (particularmente entre los que, faltos de paciencia para dominar las técnicas difíciles y azarosas, sólo trabajan con los procederes llanos y constantes, aunque sean de mezquino rendimiento) que se preguntaban, entre envidiosos y malhumorados, si al fin no resultaría que muchas de las siluetas morfológicas producidas por el cromato argéntico llegarían á considerarse como depósitos metálicos caprichosos, algo así como cristalizaciones trepadoras en medios gelatinosos ó como esas células artificiales provocadas por Leduc, Traube y otros en determinadas soluciones inorgánicas. Hasta el mismo Kölliker, fervoroso creyente en los milagros del admirable recurso aportado por la ciencia italiana, hacía reservas sobre la preexistencia de ciertas disposiciones exclusivamente advertidas en los preparados de Golgi: refiérome especialmente á las -espinas colaterales-, señaladas por mí en las dendritas neuronales (cerebro, cerebelo, asta de Ammon, etc.). Para el sabio de Würzburgo, trataríase, quizás, de un precipitado superficial, especie de cristalización en agujas, sedimentado eventualmente sobre la superficie expansional. Por lo demás, parecidas dudas había formulado el mismo Golgi sobre el objetivismo de estos apéndices, llamados á ser, andando el tiempo, objeto de muchas investigaciones fisio-patológicas. Claro es que yo no participaba de semejantes recelos. Dilatada experiencia del método habíame traído la profunda convicción de que las susodichas vellosidades, al igual de cuantas disposiciones aparecen en las buenas preparaciones del cromato argéntico (esto es, en las obtenidas sobre piezas frescas rápidamente fijadas y cuya impregnación finísima y uniforme carece de precipitados irregulares) corresponden estrictamente á la realidad. Huelga decir, empero, que mi confianza, fundada en quince años de trabajos incesantes efectuados con diversos métodos, no podía ser sugestionada á sabios poco afectos á técnicas no inventadas por ellos, ó á observadores noveles sin criterio formado sobre el asunto. Era, pues, absolutamente preciso mostrar á todo el mundo imágenes claras y terminantes, tanto de las espinas como de otras disposiciones morfológicas descubiertas por mí, empleando al efecto recursos técnicos radicalmente diferentes del de Golgi. [Ilustración: Fig. 60.--Espinas colaterales de las dendritas (-b-) teñidas por una modificación del método de Ehrlich.-- -a-, pirámides cerebrales del conejo.] Á este propósito respondió principalmente mi campaña tenaz de fines de 1896 y de casi todo el año 1897, durante cuyo tiempo servíme casi exclusivamente del método de Ehrlich al azul de metileno. Mis ensayos, coronados del mejor éxito, fueron varios, versando, uno, sobre las controvertidas -espinas colaterales-, otro sobre la -estructura de los ganglios craneales-, otro acerca de las neuronas de la -capa molecular- del cerebro, en fin, el más extenso é importante abarcó el -cerebelo-, -corteza cerebral-, -asta de Ammon-, -médula espinal-, etc. En la primera comunicación[147], publicada en Junio de 1896, demuéstrase perentoriamente, mediante el método de Ehrlich modificado, la existencia de las susodichas espinas en el tallo y penacho terminal de las pirámides del cerebro (conejo y gato), donde se exhiben teñidas de azul claro, y provistas de cierto abultamiento final, intensamente impregnado (las tumefacciones -piriformes-, ulteriormente estudiadas por Demoor, Stefanowska, Manoumelian, Deyber, etc.) (fig. 60, -b-, -d-). [147] -Cajal-: Las espinas colaterales de las células del cerebro teñidas con el azul de metileno. -Revista trimestral micrográfica-, número 2, Junio de 1896. Con 3 grabados. En el trabajo más extenso y comprensivo, consagrado á la organización del -cerebelo-, -cerebro-, -médula espinal-, -asta de Ammon-, etc., y adornado con algunas fototipias[148], logré consolidar, sin la menor duda posible, la preexistencia en el adulto (conejo, gato, perro, rana, etc.) de las más importantes disposiciones reveladas en los embriones y animales jóvenes por el método de Golgi (colaterales de la substancia blanca con sus arborizaciones libres (figura 61, -b-), nidos nerviosos del cerebelo y bulbo, morfología de los granos cerebelosos, fibras trepadoras y musgosas, etc.), refutando así irrevocablemente á los escépticos, para quienes tales hechos de morfología nerviosa serían acaso disposiciones peculiares de la época fetal ó quizás depósitos artificiales del cromato de plata. Además de estos resultados generales, de incuestionable valor crítico, la citada monografía encerraba algunas observaciones nuevas: [148] -Cajal-: El azul de metileno en los centros nerviosos. -Revista trimestral micrográfica-, núms. 3 y 4, 1896. Con 4 láminas fototípicas y 15 grabados intercalados en el texto. [Ilustración: Fig. 61.--Nidos formados en torno de las grandes células del asta posterior por las colaterales sensitivas. (Método de Ehrlich).] -a-) La comprobación de la división en rama ascendente y descendente de las radiculares posteriores (médula espinal) de los batracios[149], reptiles, aves y mamíferos, con la demostración de que tales bifurcaciones se producen al nivel de las estrangulaciones, paraje en donde el axon ofrece un verdadero anillo ó manguito de cemento (fig. 62, -a-). Demuéstranse, asimismo, las estrangulaciones de los tubos nerviosos en la substancia blanca y gris del cerebro y cerebelo (figura 63, -a-, -b-), donde presentan caracteres algo especiales. [149] Sobre el tema especial de las bifurcaciones y colaterales de las raíces posteriores de la médula espinal de batracios y reptiles, publicamos, además, cierta nota en una Revista profesional. Véase: Las colaterales y bifurcaciones de las raíces posteriores de la médula espinal demostradas con el azul de metileno. -Revista de Clínica, de Terapéutica y Farmacia-, 10 de Octubre de 1896. Tomo X. -b-) Descubrimiento en el espesor del cordón posterior de radiculares sensitivas trifurcadas (gato). La rama intermedia representaría una colateral sensitiva-motriz robusta, nacida anticipadamente. -c-) Confirmación en diversos vertebrados de las colaterales de la substancia blanca y de su continuidad con arborizaciones pericelulares. El azul de metileno les presta aspecto varicoso y permite reconocer que brotan también de un estrechamiento de los tubos nerviosos (fig. 62, B). [Ilustración: Fig. 62.--Coloración, mediante el método de Ehrlich, en la médula espinal del gato, de la bifurcación de las raíces sensitivas (-a-) y de la existencia de las colaterales de la substancia blanca (B).] -d-) Coloración de los granos del cerebelo, con su axon en T, de los corpúsculos de cesta ó estrellados de la capa molecular, etc., de las arborizaciones finales de las fibras musgosas. Sobre estas -rosáceas- se hace un estudio especial, probando que se relacionan, según había yo sospechado en 1894, mediante una especie de engranaje, con las dendritas digitiformes de los granos (confirmado por Held, que trabajó sin conocer mis investigaciones). -e-) Impregnación de los cálices de Held del cuerpo trapezoide (una forma especial de nido pericelular) y revelación de sus proyecciones divergentes finas, demostradas tanto en las preparaciones de Ehrlich como en las de Golgi. -f-) En fin, teñido de numerosas células y fibras del -asta de Ammon-, -fascia dentata-, -corteza cerebral-, etc., etc. (fig. 64, A). [Ilustración: Fig. 63.--Presentación en la substancia blanca del cerebro, cerebelo, etc., de las estrangulaciones de la mielina y detalles de la forma variable del forro de cemento. (Método de Ehrlich).] La tercera monografía, basada en las revelaciones del azul de metileno, recayó en la -corteza cerebral- de los pequeños mamíferos (gato, conejo, etc.), ilustrando predilectamente la estructura de la -capa primera ó plexiforme-, en la cual, además de confirmar plenamente los resultados del método de Golgi, descríbense numerosos tipos nuevos de células de axon corto[150], por ejemplo: [150] -Cajal-: Las células de cilindro-eje corto de la capa molecular del cerebro. -Revista trimestral micrográfica-, Junio 1897. Con 7 figuras. -a-) Células pequeñas de axon cortísimo y prontamente ramificado. -b-) Células de axon corto horizontal distribuído sobre mayor extensión dentro de la zona primera (fig. 65, A). [Ilustración: Fig. 64.--Pirámides grandes del asta de Ammon (método de Ehrlich).-- -e-, axon; -b-, colaterales nerviosas recurrentes. (La morfología coincide exactamente con la mostrada por el cromato de plata).] -c-) Células grandes, de largas dendritas, provistas de un axon horizontal larguísimo, cuyo paradero no puede sorprenderse. -d-) Corpúsculo de axon descendente, arborizado en la zona 2.ª y 3.ª -e-) Se prueba que las células especiales de la capa primera (-células de Cajal-, según Retzius) poseen verdaderas dendritas, que se reconocen por sus varicosidades en presencia del azul de metileno. -f-) Se descubren larguísimas fibras meduladas horizontales en la capa molecular, las cuales se dicotomizan á menudo. -g-) Se expone la conjetura de que los corpúsculos de Golgi ó de axon corto son generadores de fuerza nerviosa, etc., etc. [Ilustración: Fig. 65.--Tipos de células de axon corto de la capa molecular del cerebro.] -h-) Se señala en torno de las células nerviosas de axon corto una red especial no nerviosa, que, mejor investigada más adelante por Golgi, Donaggio, Held, Bethe, etc., fué punto de partida de grandes controversias. Tal es el -retículo pericelular-, llamado de Golgi, por haber sido descrito exacta y minuciosamente por este sabio en 1898 (fig. 66, A, -a-). En fin, el último tema estudiado con el método de Ehrlich fué la estructura en el adulto de los -ganglios sensitivos raquídeos y craneales-[151]. En esta investigación prestóme su concurso, á título de preparador, mi ayudante de entonces D. Federico Olóriz Ortega, hijo del prestigioso maestro de Anatomía, de quien con merecido encomio he hablado en anteriores capítulos. La mencionada monografía, aparte de comprobar en los ganglios craneales algunos descubrimientos de Dogiel sobre la morfología de las células monopolares de los ganglios raquídeos, contiene: [151] -Cajal- y -Olóriz Ortega-: Los ganglios sensitivos craneales de los mamíferos. -Revista trimestral micrográfica-, tomo II, 1897. [Ilustración: Fig. 66.--Células de axon corto de la corteza cerebral.-- -a-, red superficial situada sobre la membrana protoplásmica (azul de metileno de Ehrlich).] -a-) El descubrimiento de ciertas células estrelladas intracapsulares, coloreables por el azul de metileno, de naturaleza enigmática, y las cuales designamos provisionalmente -células satélites perigangliónicas- (fig. 67, A, B). Semejantes elementos, que desempeñan importante papel en los procesos patológicos de la neurona sensitiva, han sido confirmados por numerosos autores (Nageotte, Marinesco, Rossi, v. Lenhossék, etc.). [Ilustración: Fig. 67.--Corpúsculos satélites dispuestos alrededor de las células ganglionares sensitivas del gato (método de Ehrlich).] -b-) Reconocimiento de que el glomérulo inicial del axon de las células sensitivas carece de mielina, iniciándose de ordinario por fuera de la cápsula pericelular. -c-) Descripción de ciertas arborizaciones nerviosas de origen exógeno distribuídas en torno de las revueltas del glomérulo inicial de la expansión nerviosa, así como de otras ramificaciones terminales mixtas más complicadas, porque son á la vez pericelulares y periglomerulares, etc. (fig. 68, -a-, -b-). (Conviene no confundir estas fibras con los -ovillos- de Dogiel). [Ilustración: Fig. 68.--Arborizaciones periglomerulares de las células gangliónicas del gato (método de Ehrlich).] 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 71 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85 86 87 88 89 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 100 101 102 103 104 105 106 107 108 109 110 111 112 113 114 115 116 117 118 119 120 121 122 123 124 125 126 127 128 129 130 131 132 133 134 135 136 137 138 139 140 141 142 143 144 145 146 147 148 149 150 151 152 153 154 155 156 157 158 159 160 161 162 163 164 165 166 167 168 169 170 171 172 173 174 175 176 177 178 179 180 181 182 183 184 185 186 187 188 189 190 191 192 193 194 195 196 197 198 199 200 201 202 203 204 205 206 207 208 209 210 211 212 213 214 215 216 217 218 219 220 221 222 223 224 225 226 227 228 229 230 231 232 233 234 235 236 237 238 239 240 241 242 243 244 245 246 247 248 249 250 251 252 253 254 255 256 257 258 259 260 261 262 263 264 265 266 267 268 269 270 271 272 273 274 275 276 277 278 279 280 281 282 283 284 285 286 287 288 289 290 291 292 293 294 295 296 297 298 299 300 301 302 303 304 305 306 307 308 309 310 311 312 313 314 315 316 317 318 319 320 321 322 323 324 325 326 327 328 329 330 331 332 333 334 335 336 337 338 339 340 341 342 343 344 345 346 347 348 349 350 351 352 353 354 355 356 357 358 359 360 361 362 363 364 365 366 367 368 369 370 371 372 373 374 375 376 377 378 379 380 381 382 383 384 385 386 387 388 389 390 391 392 393 394 395 396 397 398 399 400 401 402 403 404 405 406 407 408 409 410 411 412 413 414 415 416 417 418 419 420 421 422 423 424 425 426 427 428 429 430 431 432 433 434 435 436 437 438 439 440 441 442 443 444 445 446 447 448 449 450 451 452 453 454 455 456 457 458 459 460 461 462 463 464 465 466 467 468 469 470 471 472 473 474 475 476 477 478 479 480 481 482 483 484 485 486 487 488 489 490 491 492 493 494 495 496 497 498 499 500 501 502 503 504 505 506 507 508 509 510 511 512 513 514 515 516 517 518 519 520 521 522 523 524 525 526 527 528 529 530 531 532 533 534 535 536 537 538 539 540 541 542 543 544 545 546 547 548 549 550 551 552 553 554 555 556 557 558 559 560 561 562 563 564 565 566 567 568 569 570 571 572 573 574 575 576 577 578 579 580 581 582 583 584 585 586 587 588 589 590 591 592 593 594 595 596 597 598 599 600 601 602 603 604 605 606 607 608 609 610 611 612 613 614 615 616 617 618 619 620 621 622 623 624 625 626 627 628 629 630 631 632 633 634 635 636 637 638 639 640 641 642 643 644 645 646 647 648 649 650 651 652 653 654 655 656 657 658 659 660 661 662 663 664 665 666 667 668 669 670 671 672 673 674 675 676 677 678 679 680 681 682 683 684 685 686 687 688 689 690 691 692 693 694 695 696 697 698 699 700 701 702 703 704 705 706 707 708 709 710 711 712 713 714 715 716 717 718 719 720 721 722 723 724 725 726 727 728 729 730 731 732 733 734 735 736 737 738 739 740 741 742 743 744 745 746 747 748 749 750 751 752 753 754 755 756 757 758 759 760 761 762 763 764 765 766 767 768 769 770 771 772 773 774 775 776 777 778 779 780 781 782 783 784 785 786 787 788 789 790 791 792 793 794 795 796 797 798 799 800 801 802 803 804 805 806 807 808 809 810 811 812 813 814 815 816 817 818 819 820 821 822 823 824 825 826 827 828 829 830 831 832 833 834 835 836 837 838 839 840 841 842 843 844 845 846 847 848 849 850 851 852 853 854 855 856 857 858 859 860 861 862 863 864 865 866 867 868 869 870 871 872 873 874 875 876 877 878 879 880 881 882 883 884 885 886 887 888 889 890 891 892 893 894 895 896 897 898 899 900 901 902 903 904 905 906 907 908 909 910 911 912 913 914 915 916 917 918 919 920 921 922 923 924 925 926 927 928 929 930 931 932 933 934 935 936 937 938 939 940 941 942 943 944 945 946 947 948 949 950 951 952 953 954 955 956 957 958 959 960 961 962 963 964 965 966 967 968 969 970 971 972 973 974 975 976 977 978 979 980 981 982 983 984 985 986 987 988 989 990 991 992 993 994 995 996 997 998 999 1000