CRISTINA. Señor tio, yo no sé nada de rebozados; y si él ha entrado en casa, la señora Hortigosa tiene la culpa, que á mí el diablo me lleve, si dije, ni hice nada para que él entrase; no en mi conciencia: aun el diablo seria, si mi señor tio me echase á mí la culpa de su entrada. CAÑIZARES. Ya yo lo veo, sobrina, que la señora Hortigosa tiene la culpa; pero no hay de qué maravillarme, porque ella no sabe mi condicion, ni cuán enemigo soy de aquestas pinturas. LORENZA. Por las pinturas lo dice, Cristinica, y no por otra cosa. CRISTINA. Pues por esas digo yo. ¡Ay, Dios sea conmigo! Vuelto se me há el ánima al cuerpo, que ya andaba por los aires. LORENZA. Quemado vea yo ese pico de once varas: en fin, quien con muchachos se acuesta, etc. CRISTINA. ¡Ay, desgraciada, y en qué peligro pudiera haber puesto toda esta baraja! CAÑIZARES. Señora Hortigosa, yo no soy amigo de figuras rebozadas ni por rebozar: tome este doblon, con el cual podrá remediar su necesidad, y váyase de mi casa lo mas presto que pudiere, y ha de ser luego, y llévese su guadamecí. HORTIGOSA. Viva vuestra merced mas años que Matute el de Jerusalem, en vida de mi señora doña... no sé cómo se llama; á quien suplico me mande: que la serviré de noche y de dia, con la vida y con el alma, que la debe de tener ella como la de una tortolica simple. CAÑIZARES. Señora Hortigosa, abrevie y váyase, y no se esté agora juzgando almas agenas. HORTIGOSA. Si vuestra merced hubiere menester algun pegadillo para la madre, téngolos milagrosos, y si para mal de muelas, sé unas palabras que quitan el dolor como con la mano. CAÑIZARES. Abrevie, señora Hortigosa: que doña Lorenza ni tiene madre, ni dolor de muelas: que todas las tiene sanas y enteras, que en su vida se ha sacado muela alguna. HORTIGOSA. Ella se las sacará, placiendo al cielo; porque le dará muchos años de vida; y la vejez es la total destruccion de la dentadura. CAÑIZARES. Aquí de Dios, que no será posible que me deje esta vecina. Hortigosa, ó diablo, ó vecina, ó lo que eres, vete con Dios y déjame en mi casa. HORTIGOSA. Justa es la demanda; y vuestra merced no se enoje, que ya me voy. (-Váse Hortigosa.-) CAÑIZARES. ¡Ó vecinas, vecinas! Escaldado quedo aun de las buenas palabras de esta vecina, por haber salido por boca de vecina. LORENZA. Digo que teneis condicion de bárbaro y de salvaje; ¿y qué ha dicho esta vecina, para que quedeis con ojeriza contra ella? Todas vuestras buenas obras las haceis en pecado mortal: dístesle dos docenas de reales, acompañados con otras dos docenas de injurias, boca de lobo, lengua de escorpion, y silo de malicias. CAÑIZARES. No, no, á mal viento va esta parva: no me parece bien que volvais tanto por vuestra vecina. CRISTINA. Señora tia, éntrese allá dentro y desenójese; y deje á tio que parece que está enojado. LORENZA. Asi lo haré, sobrina; y aun quizá no me verá la cara en estas dos horas; y á fe, que yo se la dé á beber por mas que la rehuse. (-Éntrase doña Lorenza.-) CRISTINA. ¿Tio, no ve cómo ha cerrado de golpe? Y creo que va á buscar una tranca para asegurar la puerta. LORENZA. (-por dentro.-) ¿Cristinica? ¿Cristinica? CRISTINA. ¿Qué quiere, tia? LORENZA. ¡Si se supiese qué galan me ha deparado la buena suerte! Mozo, bien dispuesto, pelinegro y que le huele la boca á mil azahares. CRISTINA. ¡Jesus, y qué locuras, y qué niñerías! ¿Está loca, tia? LORENZA. No estoy sino en todo mi juicio; y en verdad, que si le vieses, que se te alegrase el alma. CRISTINA. ¡Jesus, y qué locuras, y qué niñerías! Ríñala, tio, porque no se atreva ni aun burlando á decir deshonestidades. CAÑIZARES. ¿Bobeas, Lorenza? Pues á fe, que no estoy yo de gracia para sufrir esas burlas. LORENZA. Que no son sino veras, y tan veras, que en este género no pueden ser mayores. CRISTINA. ¡Jesus, y qué locuras, y qué niñerías! Y dígame, tia, ¿está ahí tambien mi frailecito? LORENZA. No, sobrina; pero otra vez vendrá, si quiere Hortigosa la vecina. CAÑIZARES. Lorenza, dí lo que quisieres; pero no tomes en tu boca el nombre de vecina, que me tiemblan las carnes en oirle. LORENZA. Tambien me tiemblan á mí por amor de la vecina. CRISTINA. ¡Jesus, y qué locuras, y qué niñerías! LORENZA. Ahora echo de ver quién eres, viejo maldito, que hasta aquí he vivido engañada contigo. CRISTINA. Ríñala, tio, ríñala, tio, que se desvergüenza mucho. LORENZA. Lavar quiero á un galan las pocas barbas que tiene, con una bacía llena de agua de ángeles, porque su cara es como la de un ángel pintado. CRISTINA. ¡Jesus, y qué locuras, y qué niñerías! Despedácela, tio. CAÑIZARES. No la despedazaré yo á ella, sino á la puerta que la encubre. LORENZA. No hay para qué, vela aquí abierta: entre, y verá cómo es verdad cuanto le he dicho. CAÑIZARES. Aunque sé que te burlas, sí entraré para desenojarte. (-Al entrar Cañizares dánle con una bacía de agua en los ojos: él váse á limpiar: acuden sobre él Cristina y doña Lorenza, y en este ínterin sale el galan, y váse.-) CAÑIZARES. Por Dios, que por poco me cegáras, Lorenza: al diablo se dan las burlas que se arremeten á los ojos. LORENZA. Mirad con quien me casó mi suerte, sino con el hombre mas malicioso del mundo: mirad como dió crédito á mis mentiras, por su... fundadas en materia de zelos: que menoscabada y asendereada sea mi ventura: pagad, vosotros, cabellos, las deudas de este viejo: llorad, vosotros, ojos, las culpas de este maldito: mirad en lo que tiene mi honra y mi crédito, pues de las sospechas hace certezas, de las mentiras verdades, de las burlas veras, y de los entretenimientos maldiciones. ¡Ay, que se me arranca el alma! CRISTINA. Tia, no dé tantas voces, que se juntará la vecindad. JUSTICIA. (-De dentro.-) Abran esas puertas: abran luego, sino echarélas en el suelo. LORENZA. Abre, Cristinica, y sepa todo el mundo mi inocencia y la maldad de este viejo. CAÑIZARES. Vive Dios, que creí que te burlabas: Lorenza, calla. -Entran el Alguacil y los músicos, y el bailarin y la Hortigosa.- ALGUACIL. ¿Qué es esto? ¿qué pendencia es esta? ¿quién daba aquí voces? CAÑIZARES. Señor, no es nada; pendencias son entre marido y mujer, que luego se pasan. MÚSICO. Por Dios, que estábamos mis compañeros y yo, que somos músicos, aquí pared y medio, en un desposorio, y á las voces hemos acudido, con no pequeño sobresalto, pensando que era otra cosa. HORTIGOSA. Y yo tambien, en mi ánima pecadora. CAÑIZARES. Pues en verdad, señora Hortigosa, que si no fuera por ella, que no hubiera sucedido nada de lo sucedido. HORTIGOSA. Mis pecados lo habrán hecho: que soy tan desdichada, que sin saber por donde, ni por donde no, se me echan á mí las culpas que otros cometen. CAÑIZARES. Señores, vuestras mercedes todos se vuelvan norabuena, que yo les agradezco su buen deseo, que ya yo y mi esposa quedamos en paz. LORENZA. Sí quedaré, como le pida perdón primero á la vecina, si alguna cosa mala pensó contra ella. CAÑIZARES. Si á todas las vecinas de quien yo pienso mal hubiese de pedir perdón, seria nunca acabar; pero con todo eso, yo se le pido á la señora Hortigosa. HORTIGOSA. Y yo le otorgo para aquí y para delante de Pero García. MÚSICO. Pues en verdad, que no habemos de haber venido en balde: toquen mis compañeros, y baile el bailarin, y regocíjense las paces con esta cancion. CAÑIZARES. Señores, no quiero música: yo la doy por recibida. MÚSICOS. Pues aunque no la quiera: El agua de por San Juan, Quita vino y no da pan. Las riñas de por San Juan, Todo el año paz nos dan Llover el trigo en las eras, Las viñas estando en cierne: No hay labrador que gobierne Bien sus cubas y paneras: Mas las riñas mas de veras, Si suceden por San Juan, Todo el año paz nos dan. Por la canícula ardiente Está la cólera á punto; Pero pasando aquel punto, Menos activa se siente. Y asi el que dice, no miente, Que las riñas por San Juan, Todo el año paz nos dan. (-Baila.-) Las riñas de los casados, Como aquesta siempre sean, Para que despues se vean, Sin pensar, regocijados. Sol que sale tras nublados, Es contento tras afan: Las riñas de por San Juan, Todo el año paz nos dan. CAÑIZARES. Porque vean vuesas mercedes las vueltas y revueltas en que me ha puesto una vecina, y si tengo razon de estar mal con las vecinas. LORENZA. Aunque mi esposo está mal con las vecinas, yo beso á vuestras mercedes las manos, señoras vecinas. CRISTINA. Y yo tambien: mas si mi vecina me hubiera traido mi frailecico, yo la tuviera por mejor vecina; y á Dios, señoras vecinas. FIN DE ESTE ENTREMES. [Ilustración] ENTREMES -DE LA ELECCION DE LOS ALCALDES DE DAGANZO-. -Salen el Bachiller Pesuña, Pedro Estornudo, Escribano, Panduro, Regidor, y Alonso Algarroba, Regidor.- PANDURO. Rellánense, que todo saldrá á cuajo, Si es que lo quiere el cielo benditísimo. ALONSO. Mas echémoslo á doce, y no se venda: Paz, que no será mucho que salgamos Bien del negocio, si lo quiere el cielo: Que quiera ó que no quiera, es lo que importa. PANDURO. Algarroba, la lengua se os deslicia: Habrad acomedido, y de buen rejo: Que no me suenan bien esas palabras, Quiera ó no quiera el cielo: por san Junco, Que como presomís de resabido, Os arrojais á troche moche en todo. ALGARROBA. Cristiano viejo soy á todo ruedo, Y creo en Dios á pies jontillas. BACHILLER. Bueno: No hay mas que desear. ALGARROBA. Y si por suerte Hablé mal, yo confieso que soy ganso, Y doy lo dicho por no dicho. ESCRIBANO. Basta: No quiere Dios del pecador mas malo, Sino que viva y se arrepienta. ALGARROBA. Digo Que vivo, y me arrepiento, y que conozco Que el cielo puede hacer lo que él quisiere, Sin que nadie le pueda ir á la mano, Especial cuando llueve. PANDURO. De las nubes, Algarroba, cae el agua, no del cielo. ALGARROBA. Cuerpo del mundo, si es que aquí venimos Á reprochar los unos á los otros, Díganmoslo: que á fe que no le falten Reproches á Algarroba á cada paso. BACHILLER. -Redeamus ad rem-, señor Panduro, Y señor Algarroba: no se pase El tiempo en niñerías escusadas. ¿Juntámonos aquí para disputas Impertinentes? Bravo caso es este, Que siempre que Panduro y Algarroba Están juntos, al punto se levantan Entre ellos mil borrascas y tormentas De mil contradictorias intenciones. ESCRIBANO. El señor bachiller Pesuña tiene Demasiada razon: véngase al punto, Y mírese qué alcaldes nombraremos Para el año que viene, que sean tales, Que no los pueda calumniar Toledo, Sino que los confirme y dé por buenos, Pues para esto ha sido nuestra junta. PANDURO. De las varas hay cuatro pretensores: Juan Berrocal, Francisco de Humillos, Miguel Jarrete y Pedro de la Rana, Hombres todos de chapa y de caletre, Que pueden gobernar, no que á Daganzo, Sino á la misma Roma. ALGARROBA. Á Romanillos. ESCRIBANO. ¿Hay otro apuntamiento? Por san Pito, Que me salga del corro. ALGARROBA. Bien parece Que se llama Estornudo el escribano, Que asi se le encarama y sube el humo: Sosiéguese, que yo no diré nada. PANDURO. ¿Hallarse han por ventura en todo el sorbe? ALGARROBA. ¿Qué sorbe, sorbe huevos? Orbe diga El discreto Panduro, y serle há sano. PANDURO. Digo que en todo el mundo no es posible Que se hallen cuatro ingenios como aquestos De nuestros pretensores. ALGARROBA. Por lo menos Yo sé que Berrocal tiene el mas lindo Distinto. ESCRIBANO. ¿Para qué? ALGARROBA. Para ser sacre En esto de mojon y catavinos. En mi casa probó los dias pasados Una tinaja, y dijo que sabia El claro vino á palo, á cuero y hierro: Acabó la tinaja su camino, Y hallóse en el asiento de ella un palo Pequeño, y de él pendía una correa De cordoban y una pequeña llave. ESCRIBANO. ¡Ó rara habilidad! ¡Ó raro ingenio! Bien puede gobernar el que tal sabe, Á Alanis y á Cazalla y aun á Esquivias. ALGARROBA. Miguel Jarrete es águila. BACHILLER. ¿En qué modo? ALGARROBA. En tirar con un arco de bodoques. BACHILLER. ¿Qué tan certero es? ALGARROBA. Es de manera, Que si no fuese porque los mas tiros Se da en la mano izquierda, no habria pájaro En todo este contorno. BACHILLER. Para alcalde Es rara habilidad y necesaria. ALGARROBA. ¿Qué diré de Francisco de Humillos? Un zapato remienda como un sastre. Pues Pedro de la Rana, no hay memoria Que á la suya se iguale: en ella tiene Del antiguo y famoso perro de Alva Todas las coplas, sin que letra falte. PANDURO. Éste lleva mi voto. ESCRIBANO. Y aun el mio. ALGARROBA. Á Berrocal me atengo. BACHILLER. Yo á ninguno, Si es que no dan mas pruebas de su ingenio, Á la jurisprudencia encaminadas. ALGARROBA. Yo daré un buen remedio y es aqueste: Hagan entrar los cuatro pretendientes, Y el señor bachiller Pesuña puede Examinarlos, pues el arte sabe, Y conforme á su ciencia, asi veremos Quién podrá ser nombrado para el cargo. ESCRIBANO. Vive Dios, que es rarísima advertencia. PANDURO. Aviso es, que podrá servir de arbitrio Para su jamestad: que como en corte Hay potra médicos, haya potra alcaldes. ALGARROBA. Prota, señor Panduro, que no potra. PANDURO. Como vos no hay friscal en todo el mundo. ALGARROBA. Fiscal, pese á mis males. ESCRIBANO. Por Dios Santo, Que es Algarroba impertinente. ALGARROBA. Digo, Que pues se hace exámen de barberos, De herradores, de sastres, y se hace De cirujanos y otras zarandajas, Tambien se examinasen para alcaldes, Y al que se hallase suficiente y hábil Para tal menester, que se le diese Carta de exámen, con la cual podria El tal examinado remediarse; Porque de lata en una blanca caja, La carta acomodando merecida, Á tal pueblo podrá llegar el pobre, Que le pesen á oro: que hay ogaño Carestía de alcaldes de caletre, En lugares pequeños casi siempre. BACHILLER. Ello está muy bien dicho y bien pensado: Llamen á Berrocal, entre, y veamos Donde llega la raya de su ingenio. ALGARROBA. Humillos, Rana, Berrocal, Jarrete, Los cuatro pretensores se han entrado: -Entran estos cuatro labradores.- Ya los tienes presentes. BACHILLER. Bien venidos Sean vuesas mercedes. BERROCAL. Bien hallados Vuesas mercedes sean. PANDURO. Acomódense Que asientos sobran. HUMILLOS. Siéntome y me siento. JARRETE. Todos nos sentaremos, Dios loado. RANA. ¿De qué os sentís, Humillos? HUMILLOS. De que vaya Tan á la larga nuestro nombramiento. ¿Hémoslo de comprar á gallipavos, Á cántaros de arrope y á abiervadas, Y botas de lo añejo tan crecidas, Que se arremetan á ser cueros? Díganlo, Y pondráse remedio y diligencia. BACHILLER. No hay sobornos aquí: todos estamos De un comun parecer, y es: que el que fuere Mas hábil para alcalde, ese se tenga Por escogido y por llamado. RANA. Bueno: Yo me contento. BERROCAL. Y yo. BACHILLER. Mucho, en buen hora. HUMILLOS. Tambien yo me contento. JARRETE. De ello gusto. BACHILLER. Vaya de exámen, pues. HUMILLOS. De exámen venga. BACHILLER. ¿Sabeis leer, Humillos? HUMILLOS. No por cierto, Ni tal se probará que en mi linage Haya persona de tan poco asiento, Que se ponga á aprender esas quimeras Que llevan á los hombres al brasero[39], Y á las mugeres á la casa llana[40]. Leer no sé; mas sé otras cosas tales, Que llevan al leer ventajas muchas. BACHILLER. ¿Y cuáles cosas son? HUMILLOS. Sé de memoria Todas cuatro oraciones, y las rezo Cada semana cuatro y cinco veces. RANA. ¿Y con eso pensais de ser alcalde? HUMILLOS. Con esto, y con ser cristiano viejo, Me atrevo á ser un senador romano. BACHILLER. Está muy bien, Jarrete diga agora Qué es lo que sabe. JARRETE. Yo, señor Pesuña, Sé leer, aunque poco: deletreo, Y ando en el beaba bien há tres meses, Y en cinco mas daré con ello á un cabo; Y además de esta ciencia, que ya aprendo, Sé alzar un arado bravamente, Y herrar, casi en tres horas, cuatro pares De novillos briosos, y cerreros: Soy sano de mis miembros, y no tengo Sordez, ni cataratas, tos, ni reumas; Y soy cristiano viejo como todos, Y tiro con un arco como un Tulio. ALGARROBA. Raras habilidades para alcalde, Necesarias y muchas. BACHILLER. Adelante: ¿Qué sabe Berrocal? BERROCAL. Tengo en la lengua Toda mi habilidad, y en la garganta: No hay mojon en el mundo que me llegue: Sesenta y seis sabores estampados Tengo en el paladar, todos vináticos. ALGARROBA. ¿Y quiere ser alcalde? BERROCAL. Y lo requiero. Pues cuando estoy armado á lo de Baco, Asi se me aderezan los sentidos Que me parece á mí que en aquel punto Podria prestar leyes á Licurgo, Y limpiarme con Bártulo. PANDURO. Pasito, Que estamos en concejo. BERROCAL. No soy nada Melindroso, ni puerco: sólo digo Que no se me malogre mi justicia, Que echaré el bodegon por la ventana. BACHILLER. ¿Amenazas aquí? Por vida mia, Mi señor Berrocal, que valen poco. ¿Qué sabe Pedro Rana? RANA. Como rana Habré de cantar mal; pero con todo Diré mi condicion y no mi ingenio. Yo, señores, si acaso fuese alcalde, Mi vara no seria tan delgada Como las que se usan de ordinario: De una encina ó de un roble la haria, Y gruesa de dos dedos, temeroso Que no me la encorvase el dulce peso De un bolson de ducados, ni otras dádivas, Ó ruegos, ó promesas, ó favores, Que pesan como plomo, y no se sienten Hasta que os han brumado las costillas Del cuerpo y alma: y junto con aquesto Seria bien criado y comedido, Parte severo, y nada rigoroso: Nunca deshonraria al miserable Que ante mí le trajesen sus delitos: Que suele lastimar una palabra De un juez arrojado, de afrentosa, Mucho mas que lastíma su sentencia, Aunque en ella se intime cruel castigo. No es bien que el poder quite la crianza, Ni que la sumision de un delincuente Haga el juez soberbio y arrogante. ALGARROBA. ¡Vive Dios, que ha cantado nuestra Rana Mucho mejor que un cisne cuando muere! PANDURO. Mil sentencias ha dicho censorinas. ALGARROBA. De Caton Censorino; bien ha dicho El regidor Panduro. PANDURO. Reprochadme. ALGARROBA. Su tiempo se vendrá. ESCRIBANO. Nunca acá venga: Terrible inclinacion es, Algarroba, La vuestra en reprochar. ALGARROBA. No mas, so escriba. ESCRIBANO. ¿Qué escriba, fariseo? BACHILLER. Por san Pedro, Que son muy demasiadas demasías Estas. ALGARROBA. Yo me burlaba. ESCRIBANO. Y yo me burlo. BACHILLER. Pues no se burlen mas, por vida mia. ALGARROBA. Quien miente, miente. ESCRIBANO. Y quien verdad pronuncia, Dice verdad. ALGARROBA. Verdad. ESCRIBANO. Pues punto en boca. HUMILLOS. Esos ofrecimientos que ha hecho Rana, Son de lejos. Á fe que si él empuña Vara, que él se trueque y sea otro hombre Del que ahora parece. BACHILLER. Está de molde Lo que Humillos ha dicho. HUMILLOS. Y mas añado, Que si me dan la vara, verán como No me mudo, ni trueco, ni me cambio. BACHILLER. Pues veis aquí la vara, y haced cuenta Que sois alcalde ya. ALGARROBA. ¡Cuerpo del mundo! La vara le dan zurda. HUMILLOS. ¿Cómo zurda? ALGARROBA. ¿Pues no es zurda esta vara? Un sordo ó mudo Lo podrá echar de ver desde una legua. HUMILLOS. ¿Cómo, pues, si me dan zurda la vara, Quieren que juzgue yo derecho? ESCRIBANO. El diablo Tiene en el cuerpo este Algarroba: miren Donde jamás se han visto varas zurdas. -Entra uno.- UNO. Señores, aquí están unos gitanos, Con unas gitanillas milagrosas; Y aunque la ocupacion se les ha dicho En que están sus mercedes, todavía Porfian que han de entrar á dar solacio Á sus mercedes. BACHILLER. Entren; y veremos Si nos podrán servir para la fiesta Del Córpus, de quien yo soy mayordomo. PANDURO. Entren mucho en buen hora. BACHILLER. Entren luego. HUMILLOS. 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 43 44 45 46 47 48 49 50 51 52 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 70 71 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85 86 87 88 89 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 100 101 102 103 104 105 106 107 108 109 110 111 112 113 114 115 116 117 118 119 120 121 122 123 124 125 126 127 128 129 130 131 132 133 134 135 136 137 138 139 140 141 142 143 144 145 146 147 148 149 150 151 152 153 154 155 156 157 158 159 160 161 162 163 164 165 166 167 168 169 170 171 172 173 174 175 176 177 178 179 180 181 182 183 184 185 186 187 188 189 190 191 192 193 194 195 196 197 198 199 200 201 202 203 204 205 206 207 208 209 210 211 212 213 214 215 216 217 218 219 220 221 222 223 224 225 226 227 228 229 230 231 232 233 234 235 236 237 238 239 240 241 242 243 244 245 246 247 248 249 250 251 252 253 254 255 256 257 258 259 260 261 262 263 264 265 266 267 268 269 270 271 272 273 274 275 276 277 278 279 280 281 282 283 284 285 286 287 288 289 290 291 292 293 294 295 296 297 298 299 300 301 302 303 304 305 306 307 308 309 310 311 312 313 314 315 316 317 318 319 320 321 322 323 324 325 326 327 328 329 330 331 332 333 334 335 336 337 338 339 340 341 342 343 344 345 346 347 348 349 350 351 352 353 354 355 356 357 358 359 360 361 362 363 364 365 366 367 368 369 370 371 372 373 374 375 376 377 378 379 380 381 382 383 384 385 386 387 388 389 390 391 392 393 394 395 396 397 398 399 400 401 402 403 404 405 406 407 408 409 410 411 412 413 414 415 416 417 418 419 420 421 422 423 424 425 426 427 428 429 430 431 432 433 434 435 436 437 438 439 440 441 442 443 444 445 446 447 448 449 450 451 452 453 454 455 456 457 458 459 460 461 462 463 464 465 466 467 468 469 470 471 472 473 474 475 476 477 478 479 480 481 482 483 484 485 486 487 488 489 490 491 492 493 494 495 496 497 498 499 500 501 502 503 504 505 506 507 508 509 510 511 512 513 514 515 516 517 518 519 520 521 522 523 524 525 526 527 528 529 530 531 532 533 534 535 536 537 538 539 540 541 542 543 544 545 546 547 548 549 550 551 552 553 554 555 556 557 558 559 560 561 562 563 564 565 566 567 568 569 570 571 572 573 574 575 576 577 578 579 580 581 582 583 584 585 586 587 588 589 590 591 592 593 594 595 596 597 598 599 600 601 602 603 604 605 606 607 608 609 610 611 612 613 614 615 616 617 618 619 620 621 622 623 624 625 626 627 628 629 630 631 632 633 634 635 636 637 638 639 640 641 642 643 644 645 646 647 648 649 650 651 652 653 654 655 656 657 658 659 660 661 662 663 664 665 666 667 668 669 670 671 672 673 674 675 676 677 678 679 680 681 682 683 684 685 686 687 688 689 690 691 692 693 694 695 696 697 698 699 700 701 702 703 704 705 706 707 708 709 710 711 712 713 714 715 716 717 718 719 720 721 722 723 724 725 726 727 728 729 730 731 732 733 734 735 736 737 738 739 740 741 742 743 744 745 746 747 748 749 750 751 752 753 754 755 756 757 758 759 760 761 762 763 764 765 766 767 768 769 770 771 772 773 774 775 776 777 778 779 780 781 782 783 784 785 786 787 788 789 790 791 792 793 794 795 796 797 798 799 800 801 802 803 804 805 806 807 808 809 810 811 812 813 814 815 816 817 818 819 820 821 822 823 824 825 826 827 828 829 830 831 832 833 834 835 836 837 838 839 840 841 842 843 844 845 846 847 848 849 850 851 852 853 854 855 856 857 858 859 860 861 862 863 864 865 866 867 868 869 870 871 872 873 874 875 876 877 878 879 880 881 882 883 884 885 886 887 888 889 890 891 892 893 894 895 896 897 898 899 900 901 902 903 904 905 906 907 908 909 910 911 912 913 914 915 916 917 918 919 920 921 922 923 924 925 926 927 928 929 930 931 932 933 934 935 936 937 938 939 940 941 942 943 944 945 946 947 948 949 950 951 952 953 954 955 956 957 958 959 960 961 962 963 964 965 966 967 968 969 970 971 972 973 974 975 976 977 978 979 980 981 982 983 984 985 986 987 988 989 990 991 992 993 994 995 996 997 998 999 1000